Páginas vistas en total

jueves, 17 de febrero de 2011

3.2.1.LOS VASOS SAGRADOS


3.2.1. LOS VASOS SAGRADOS


Fuentes: Azcárate, p. 95-99; Brillant, p.388-391; Croegaert, T.II; Garrido, p.205-208; Ghir, T.I, p.280-284; Martimort, p.202-203; Righetti, T.I, p.505-520; Sartore, Domenico; Triacca, Achille; adapt. esp. Juan M. Canals, Nuevo Diccionario de Liturgia, Edic. Paulinas, 1987, Madrid.


“Entre las cosas necesarias para la celebración de la Misa, han de estimarse, sobre todo los vasos sagrados, y entre éstos, el cáliz y la patena en los que son ofrecidos, consagrados y consumidos el vino y el pan”. (M.R. n.289)




A- EL CÁLIZ
 

1)- EL NOMBRE

1. “Calix” viene del griego “poterion” ( ποτή
ριον) y significa todo vaso profundo del que uno se sirve para beber.
(Mt.20, 22; 26, 39; 1 Cor.10,16; 11,27)
San Pablo habla del “calix benedictionis” y del “cáliz del Señor” (1 Cor.10,16; 21 y 11,27) Más tarde se lo llamará “calix sanctum”, “vas sacrum”, “vas dominicum”, “vas mysticum”, “poculum sanctum”.
Por la institución de la Eucaristía el cáliz pasó a tener carácter sagrado. Por eso antiguamente se llamaba al Jueves Santo “Natalis calicis”.
Tertuliano habla del cáliz en “De Pudicitia” VII, 10[1]

2). Clases de cálices
En los primeros siglos existieron tres clases de cálices:
a- “Calix major”: usado por el celebrante para consagrar. Era pesado, con dos asas y de gran capacidad.
b- “Calix ministerialis o c. communicalis”: el destinado a la comunión de los fieles. Fue usado hasta el s.XIII[2]
c- El que servía para la comunión de los recién bautizados y para darles leche y miel.

3). Forma y estilos
El cáliz tiene tres partes:
a- la copa (“cuppa”)
b- el fuste con el nudo (“nodus”)
c- el pie (“pes”)
En general era de forma circular, de profundidad variable, de boca ancha, con dos manijas y un pie.
Los antiguos usaban distintas formas de copas o vasos, con o sin pie, con o sin asas: “cántaro”, “kotilo”, “carchesium”, “cymbium”, “cissybium”, “scyphus”, “calathus”




Históricamente se pueden distinguir los cálices:
1- primitvos, 2- bizantinos, 3- románicos, 4- góticos, 5- barrocos


1. C. Primitivo: evidentemente en la época apostólica no se usan sino los vasos comunes, los greco-romanos. Había dos tipos fundamentales:
a- la copa de boca ancha y poco profunda
b- el vaso de forma alargada, tipo cubilete.
Tenían o no dos asas y un pie
Un ej. lo tenemos en el fresco eucarístico del cementerio de Calixto, donde se ve un canasto con panes y un vaso de vidrio que contiene un líquido rojo.


2. C. Bizantino: la representación más antigua de un cáliz ritual aparece en los mosaicos de San Apolinario in Classe de Ravena (s.VI): se trata de un vaso pesado y de boca ancha, sobre un pie ligero y acanalado, y con dos asas en rulo. Un cáliz similar se ve en la representación del sacrificio de Melquisedec, en San Vital.
Del s. IX debemos citar el cáliz que el emperador Miguel regaló al Papa Nicolás IV. La copa estaba engastada de piedras preciosas, circundada por un hilo de oro, del cual pendían brillantes jacintos.
Los orfebres bizantinos fabricaban maravillosos cálices de onix, y adornados con hilos de oro, los cuales se han perdido. Pero algunos ejemplares de los s.X-XI, que fueron transportados desde Constantinopla a San Marcos de Venecia, hechos en piedra dura y alabastro, dan testimonio de la maestría de los orfebres bizantinos.

3. C. Románico: hasta el s.XII se mantiene la forma ovoidal de la copa. Hacia la segunda mitad del s.XII las copas comienzan a adquirir una forma más alargada, aunque siguen siendo poco profundas. En general la profundidad es la mitad o menos que el diámetro de la copa (2/5 o 1/3).
Es en esta época que decae la comunión de los fieles bajo las dos especies, por lo que se dejan de fabricar los cálices con dos asas.

Ej. del s.XII: el cáliz de Wilten, cerca de Innsbruck; el cáliz de los Apóstoles, de Viena (antigua Salzburgo)
Ej. del s.XIII: el cáliz de Reims; el de Hugo d’Oignies, en Namur.

Antes de llegar a la época de los cálices románicos, se conoce un estilo de transición. He aquí algunos ejemplos:
- El cáliz de Antioquía , s.V-VI
- El del Museo Vaticano, s.V
- El de Gourdon, s.VI
- El cáliz de oro de Ardagh, del s.VIII, que se conserva en el Museo Nacional de Dublín. Además de oro, está hecho de plata, bronce, plomo, mica, vidrio, etc. Mide 23,1 cm. de diámetro; 17,8 cm. de alto y tiene una capacidad algo mayor a los 3 ½ litros. En la parte superior hay una franja adornada con dibujos celtas y dividida en dos secciones, en cada una de las cuales se haya escrito el nombre de un apóstol. En las dos fases se ve como adorno una cruz.
- El cáliz de Tassilon, del s.IX, que se conserva en el monasterio de Kremsmunster, Austria. Está hecho en cobre dorado; mide 25,5 cm. de altura y 15,5 cm. de diámetro. La copa es de forma semi-ovoidal, con cinco medallones que representan a Cristo y los cuatro evangelistas. También se ven motivos celtas (animales fabulosos entrelazados). La copa se une al nudo por medio de un anillo de perlas; el pie de forma cónica, tiene una base pequeña, desproporcionada con la copa
- En el tesoro de San Marcos se ven cálices de forma similar al anterior, hechos en alabastro, en ágata o en onix, con bandas metálicas sobre las cuales se hayan insertas piedras preciosas o esmaltes.


4. C. Gótico: hacia fines del s.XIII aparecen los llamados cálices góticos. Los orfebres trabajan los vasos sagrados como las catedrales, es decir, el oro y la plata como la piedra de construcción. Los cálices son hechos en formas más estilizadas; el corte del fuste se asemeja a las pilastras, con forma poligonal, de 6 y 8 caras.
En el s.XIV, si bien la forma de la copa es básicamente romana, comienza a perfirlarse la forma cónica. Para que sea más sólida se la inserta en una “falsa copa” cinselada, que da lugar a una suave transición entre la decoración más rica del hasta y la desnudez de la copa. Cada vez se enriquece y complica más el cáliz, y sobre todo el nudo: sus aristas se amplifican con polígonos biselados rectangulares o romboides, en los cuales se hacen incrustaciones de esmalte o de medallones. Más aun, asumen la forma de una construcción arquitectural: arcadas, vanos, nichos, estatuas, torres, etc, en miniatura.
El pie circular tradicional se vuelve hexagonal o poligonal, o se divide en seis lóbulos, en los que se insertan medallones esmaltados o grabados, y se lo rodea de un alto reborde.
La copa es de plata dorada; lo demás es de cobre. Tienen pocas piedras preciosas.
Ej: el de la iglesia de Gravedona (Lombardía); el de Belem (Portugal); cáliz de León X, que se conserva en Nócera (s.XIV-XV)


5. C. Barroco: la copa adquiere forma de tulipa, con los rebordes incurvados y todo el cáliz se recarga de motivos decorativos. El fuste se hace aun más largo, y el nudo se estira. El diámetreo del pie se reduce considerablemente y se enriquece con volutas, incrustaciones, estatuas, etc. “En compensación por la pérdida del antiguo aspecto arquitectónico, los cálices ganan generalmente en gracia y ligereza”.



El 30 de junio de 1922 la Sagrada Congregación de Ritos expidió un decreto para advertir a los obispos que vigilen la forma de los cálices, puesto que se había introducido una cierta corrupción artística, y contraria a las leyes litúrgicas.[3]
La copa no debe ser muy profunda, para permitir fácilmente las abluciones; el nudo no debe estar pegado a la base de la copa, puesto que según las rúbricas el celebrante toma el cáliz entre la copa y el nudo; la base debe ser ancha y de cierto peso para que el cáliz tenga estabilidad.



4). Materia

1. En la antiguedad los vasos o copas eran de diferentes materiales: oro, plata, bronce, estaño, plomo, madera. Pero desde la época de Augusto lo más común fue el vidrio. Al comienzo se traía de Alejandría pero luego se fabricó en Campania, Roma, España, Galia.[4]
Ej que se conservan: el cáliz de vidrio azul hallado cerca de Amiens, actualmente en el Museo Británico; el descubierto en el cementerio Ostriano de Roma, que se conserva hoy en el Museo de Letrán.
En la época de Plinio los vasos de vidrio habían reemplazado completamente a los cálices de oro y plata.[5]
Los cálices de vidrio tenían a veces como decoración el fondo pintado o decorado.
2. En el Liber Pontificalis leemos respecto del Papa San Ceferino que mandó que los ministros sostuvieran patenas de vidrio, delante del obispo celebrante, de las cuales cada sacerdote debía tomar la Eucaristía para distribuir al pueblo.[6]
Y respecto de Urbano (227-233) : “Hic fecit ministeria sacrata omnia argentea”. Así pues según el primer texto, en la época de Ceferino la patena era de vidrio (y probablemente el cáliz); pero Urbano manda que el cáliz y la patena sean de plata.[7]
En el Lib. Pont. se habla también de las donaciones hechas por Constantino de cálices de oro o de plata, a las basílicas romanas y ciertas ciudades de Italia. También los Papas, después del saqueo de Roma por parte de Alarico (a.410) hacen diversas donaciones, a las mismas iglesias romanas.
En esta época se habla del “scyphus”. Era el cáliz del obispo, de grandes dimensiones; de él se extraía mediante una cuchara o algún recipiente y se pasaba a los “cálices ministeriales” para dar la comunión a los fieles.
El Papa san Hilario establece un juego de vasos litúrgicos para transportar de estación en estación: un scyphus de oro, 25 “amae” para las ofrendas de vino, hechas por los fieles; 25 “scyphi” para la consagración; y 50 “cálices ministeriales” para la comunión.

San Ambrosio dice que no se debe poseer cálices de oro, sino que habría que destinar ese dinero para redimir cautivos y para agrandar cementerios.[8] San Juan Crisóstomo: para dar de comer a los pobres.[9]San Jerónimo dice que San Exupere, obispo de Toulouse, vendió los vasos sagrados para dar de comer a los pobres.[10]

En el s.VIII los Papas vuelven a donar cálices grandes, pesados, y muy bien ornamentados. P.ej: Adriano 1 (772-795) dona a San Pedro un cáliz y patena de oro, que pesaban juntos 8 kg. Carlomagno donó cálices con gemas que pesaban hasta 19 kg. Estos cálices ya no podían usarse en el altar porque eran inmaniobrables. Entonces se los usó como adorno, colgando a la manera de lámparas votivas. P.ej: León IV (847-848) donó 16 cálices de plata que se colocaron “in circuitu altaris”, y 64 suspendidos entre las columnas (en San Pedro).

3. En el año 1596, en el “Ordo ad Synodum” (Pontifical) se prescribe lo que fue la regla hasta el s.XX: “El cáliz y la patena deben estar hechos en oro o plata, no en bronce, ni en cobre, vidrio o madera”.




5). Legislación

Antecedentes

Materia y forma

La copa debe ser en principio de oro o de plata, pero se tolera (por falta de recursos), el estaño. Pero si se hace en plata o estaño, debe dorarse el interior de la copa. También la patena debe estar hecha del mismo material; y en todo caso debe dorarse la parte cóncava. (Ritus servandus, 1, 1)
Evidentemente la Santa Madre Iglesia ha querido que los elementos que están destinados a recibir el Cuerpo y la Sangre de su Divino Esposo fuesen hechos de los metales más nobles y preciosos. Por eso está prohibido usar el hierro y el plomo. Tampoco se puede utilizar material frágil que pudiera quebrarse fácilmente (vidrio, porcelana); la madera, porque absorbería el Sanguis; el cobre y el bronce, porque oxidan.
Ya en el s.X distintos concilios habían prohibido estos materiales o similares.
Un decreto de la Sagrada Congregación de Ritos, del 6-XII-1866 permitió utilizar una mezcla de bronce y aluminio, de la cual resulta algo semejante al oro. (AAS vol.VI, p.590)

Consagración: Al comienzo no existe rito alguno para consagrar los vasos sagrados, sino que asumían la condición de tales al ser utilizados en la celebración de la Misa.[11]
El cáliz y la patena deber ser consagrados por un obispo (o un sacerdote con licencia). Para ello se utiliza el santo crisma (canon 294)
En la oración se dice: “Manos piadosas han modelado este cáliz para tu servicio; cólmalo tú de la bendición que colmó el cáliz sagrado de Melquisedec; pues ni el arte ni la riqueza del material bastarían a hacer de este vaso digno de servir en tus altares.”
La consagración se pierde cuando se rompe la copa o desaparece el dorado interior. No así cuando se separa la copa del pie.

Por el inmenso respeto que tuvo siempre la Iglesia a los vasos sagrados, está prohibido que un laico, aunque sea religioso toque los vasos sagrados, salvo el sacristán. (D.4181; canon 1306) [12]

El cáliz (como el copón, custodia y patena) no debe quedar descubierto en público, en el altar o credencia, sino cuando está sirviendo en las funciones litúrgicas (D.4268 ad 7)


En la actualidad
Libros litúrgicos: Ritual de la dedicación de iglesias y de altares, n.113-118; Ordenación General del Misal Romano, n.287-296 [13]; Bendicional, Coeditores Litúrgicos, 1986, DELC, Barcelona. ; S.C. para el culto div., Inst. sobre algunas normas acerca del culto del misterio eucarístico “Inaestimabile donum”, 3-4-1980, n.16; AAS 72 (1980) 331-343


Materia y forma
1. “Los vasos sagrados háganse de materiales sólidos, que se consideren nobles según la estima común en cada región. Sobre este punto compete juzgar a la Conferencia Episcopal. Prefiérase, sin embargo, la materia que no se rompa o corrompa fácilmente”. (MR, n.290)
Para Argentina: “La copa de los cálices puede ser de oro, plata, acero inoxidable, cobre o bronce. En éstos dos últimos casos la copa deberá ser dorada, cromada o niquelada por dentro. Lo mismo deberá aplicarse a las patenas y demás vasos sagrados. Quedan excluidos los siguientes materiales: vidrio, cristal, aluminio, acrílico, materiales plásticos y cerámica, así como también todos aquellos que puedan absorber los líquidos o que puedan romperse o corromperse con facilidad. (XXXVIII As. Pl. de la CEA, Nov.1978, Res.n.4)
“Los cálices y demás vasos destinados a contener la sangre del Señor tengan la copa de tal material que no absorba los líquidos”.
“Los vasos sagrados confeccionados de metal oxidable, por general deben dorarse por dentro; pero si están hechos de metal inoxidable o más noble que el oro, no es necesario dorarlos” (M.R., n. 294)
“Los vasos sagrados destinados a recibir las hostias, como la patena, el copón, la custodia y otros semejantes, pueden ser confeccionados también con otros materiales de los más estimados en cada región; por ejemplo, marfil o maderas bien duras, con tal que sean aptas para el uso sagrado”.
“Los vasos sagrados de metal, generalmente, lleven la parte inferior dorada, en el caso de que el metal sea oxidable; pero si están hechos de material inoxidable o de oro noble no requieren el baño de oro”.
“Para el pan que se va a consagrar puede convenientemente usarse una sola patena más grande, en la que se colocan el pan para el sacerdote y el de ministros y fieles”.

2. “Por lo que toca a la forma de los vasos sagrados, corresponde a los artistas crearlos, según el modelo que mejor corresponda a las costumbres de cada región, siempre que cada vaso sea adecuado para el uso litúrgico a que se destina”. (MR, n.295)


Bendición del cáliz y patena
(Bendicional no.1180 ss. ; Misal no.290-95)

Hoy día basta con la bendición de un obispo o sacerdote cualquiera. Sólo se exige que el cáliz o la patena estén confeccionados según lo prescrito por el Misal Romano en su Ordenación General.
Cuando se bendicen en la Misa, la fórmula utilizada atribuye la santificación del cáliz y de la patena al contacto inmediato que se establecerá entre ellos y el cuerpo y sangre de Cristo. Fuera de la Misa, se usa una fórmula distinta, en la que su santificación se considera fruto de una bendición del Señor.


Bendición en la Misa
Terminada
la Oración de los fieles se dice la siguiente oración: “Sobre tu altar, Señor Dios, colocamos, alegres, este cáliz y esta patena, para celebrar el sacrificio de la nueva alianza; que el cuerpo y la sangre de tu Hijo, que en ellos se ofrecen y reciben santifiquen estos vasos. Concédenos, Señor Dios nuestro, que, al celebrar el sacrificio de tu Hijo, nos fortalezcamos con tus sacramentos y seamos penetrados por tu Espíritu, hasta que podamos gozar con tus santos del banquete del reino celestial. A ti la gloria y el honor, Señor Dios nuestro.

Fuera de la Misa

“Dirige, Padre, tu mirada bondadosa sobre estos hijos tuyos que han colocado sobre tu altar, llenos de gozo, este cáliz y esta patena; santifica con tu bendición + estos recipientes, ya que tu pueblo, con unánime consenso, ha determinado destinarlos a la celebración del sacrificio de la nueva alianza. Haz también que nosotros, que, al celebrar los sagrados misterios, nos fortalecemos con tus sacramentos, seamos penetrados de tu Espíritu, hasta que podamos gozar con tus santos del banquete del reino celestial. A ti la gloria y el honor, Señor Dios nuestro.


6). Simbolismo

a- El cáliz nos recuerda el Sagrado Corazón de Jesús, fuente purísima de su sangre.
b- Es signo de la Pasión de Cristo: Mt. 20,22; 66, 39 y 42; Mc.10, 38; 14, 36; Lc. 22, 42; Jn.18, 11
c- Según san Pablo es símbolo de la unidad de la Iglesia (1 Cor.10, 16). (En la Cena pascual judía todos los comensales debían beber de la misma copa.)

El oro del que debe estar hecho por su brillo purísimo es imagen de la luz divina; por su nobleza y por ser material costoso, la realeza (los santos Magos ofrecieron oro al Niño Jesús); es símbolo también de la caridad, la más hermosa de las virtudes.




Apéndice: El Santo Grial o cáliz de Nuestro Señor Jesucristo

1. Según Righetti nadie puede demostrar su existencia, y lo más probable es que se tratara de una copa de vidrio, como lo eran las copas rituales judías de aquella época.
2. Veamos algunos testimonios sobre el “Santo Grial”:
- El “Breviarium de Hierosolyma o Itinerarium”, del Pseudo-Antonino de Piacenza asegura que era de ónix y se conservaba en la basílica de Jerusalén.
- San Beda dice que era de plata y con dos asas.
- En la Edad Media varias iglesias dicen poseerlo (p.ej.: Cluny)
- En 1924 se descubrió un cáliz en Antioquía que se cree es el de la Ultima Cena.
- En la catedral de Valencia y en Génova se conservan antiquísimos cálices que se reclaman para sí el privilegio de ser el de la Ultima Cena.

El cáliz de Valencia

Características: Mide 17 cm. Su copa, tallada en un gran trozo de ágata, tiene 9 cm. de diámetro y su pie, de forma elíptica, 14 x 16. El fuste y nudo, las asas laterales, y la montura de la base es de oro finamente nielado.[14] En la montura de la base lleva engastadas 28 perlas del tamaño de guisantes, dos balajes [15]y dos esmeraldas.
Historia: Lo habría enviado a España, San Lorenzo mártir, para salvarlo de los perseguidores, bajo el emperador Valeriano. Supuestamente ello habría ocurrido tres días antes de su martirio. Y la agraciada ciudad que lo acogió habría sido Huesca, donde había nacido el mártir. En Huesca habría estado hasta el año 713, en que se produce la invasión de los sarracenos. Luego habría estado en las localidades de Yebra, Siresa, Santa María de Sasabe y Bailo.
En el año 1071 fue llevado al monasterio de San Juan de la Peña, y permaneció allí hasta el 1399, año en que el rey Martín el Humano, lo llevó a su Oratorio del Palacio Real de la Aljafería de Zaragoza.
En 1424 fue trasladado al Palacio del Real de Valencia y entregado a la catedral en 1437.





B- LA PATENA [16]



1)- El nombre
“Patena” , “patina”, viene de “patere”= estar abierto, extenderse.
Los evangelistas al relatar la Ultima Cena hablan de la “paropsis” (Mt.26, 23) o del “catinum” (Mc.14, 20), que NS tenía frente a sí. Se trataba simplemente de un plato sobre el que se colocaban el pan o las viandas.

2)- Historia
1. Como instrumento en la liturgia sirvió para depositar no solo la hostia del sacerdote, sino también los “panes” que se distribuían a los fieles en la comunión. Es decir que cumplía la función de nuestro copón actual.
2. Al comienzo las patenas eran de vidrio[17], pero desde la época carolingia hasta el s.XV se hicieron siempre de plata o de oro.
3. La forma normal era la circular, pero hubo también cuadradas, hexagonales, etc.
4. Como ocurría respecto del cáliz, había una patena para que el celebrante depositara la oblata para consagrar, y otras para administrar la comunión. La primera era más pequeña; se colocaba a la derecha del cáliz. Las otras se llamaban “ministeriales”, y eran bastante más amplias. El Liber P. habla de las patenas donadas por algunos Papas de los s.VII- VIII que pesaban más de 20 libras ( = 6, 550 Kg.), algunas de las cuales tenían dos asas.
Constantino obsequió patenas de oro y de plata a las basílicas romanas. P.ej: a la de Letrán: 7 de oro y 30 de plata que pesaban cada una 10 kg.; a la de San Pedro: 5 de plata que pesaban unos 5 kg., etc.
“Una rica patena ministerial de estilo bizantino es la que se conserva en Venecia, en el tesoro de san Marcos. Es de alabastro y tan amplia, que en cad una de las seis cavidades que rodean la figura del Salvador en esmalte cabe perfectamente una de nuestras más grandes hostias de celebrar. La patena está circundada or una lujosa corona de perlas, y el esmalte central por la inscripción en griego: ´Tomad y comed, éste es mi cuerpo´”
5. Hacia los s.X-XI ya no se realiza más la entrega de ofrendas como hacían antiguamente los fieles, y se extiende el uso de las planchas para fabricar hostias, por lo que ya no hay necesidad de patenas tan grandes como las de la antiguedad. Anteriormente se recibían los panes de la oblación de manos de los fieles, y se hacía sobre esas mismas patenas la fracción del pan eucarístico para la comunión.
Ej: uno de las más amplias patenas de la segunda mitad del s.XI, la de Silos (España), mide 31 cm. de diámetro. Las patenas entre los siglos XII-XIII van disminuyendo de 27 cm. hasta 23 cm. Más tarde llegan a tener entre 18 y 14 cm., como actualmente.
6. Decoración: desde la época constantiniana se las adornaba muchas veces con piedras preciosas. Ej: patena de Silos (s.XI) : 36 piedras preciosas; de la abadía de Godeharm, en Hildesheim (s.XIII): 18 piedras preciosas.
Pero desde el s.XVI se dejó de hacerlo porque dificulta la purificación.
En cuanto a los motivos: desde la Edad Media se representó la mano con el limbo y cruz; la Trinidad; el Cordero, etc.


3)- Simbolismo
La patena por su forma y la materia de que está hecha es una imagen de las disposiciones que debe tener nuestro corazón al recibir la Eucaristía: nuestro corazón debe dilatarse por el amor y deseo para recibir a Jesús; y debe ser puro como el oro.[18]
Según la fórmula de consagración de cáliz y patena, éstos serían el nuevo sepulcro de NS.


C- EL COPÓN



1)- Historia
1. El primer recipiente de la Eucaristía fue un cestillo de mimbre, el “canistrum” o “cista” . La cista era también usada en el ritual de los misterios y en el ceremonial judío (Cf. Ex.29, 2-3)
Se ven ejemplos en diversos frescos catacumbales eucarísticos de Roma y de otras ciudades. El ej. más antiguo es el de los dos frescos de San Calixto (s.II). En ellos aparece la “cista” colmada de panes; cada uno marcado con una cruz. Estos canastillos se usaron por lo menos hasta el s.VI.
2. San Cipriano habla de un cofrecito que cada fiel podía tener para guardar la Eucaristía en su casa (“arca”)[19]. Al parecer también la llevaban a veces a sus trabajos o en sus viajes, como en el caso de Sátiro, hermano de San Ambrosio, cuando se salvó de perecer en un naufragio.
Se puede ver una representación de estas arcas eucarísticas en una pintura del cementerio de los Santos Pedro y Marcelino (tal vez s.III)
3. En la Edad Media para la reserva del Santísimo se empleaba una cajita circular o cuadrada (“pyxis”), generalmente de boj o de márfil ( a veces de metal precioso o de cristal). Se cerraba con una tapa, sujeta mediante un gozne. La tapa era plana; pero en Francia tenía forma cónica, a manera de torreta, y por eso se la llamaba “turriculum” o “turris”.
Estas pixides se guardaban en el “secretarium” (sacristía).
En el s.IX se legaliza la costumbre de muchas iglesias de Francia e Inglaterra, de dejar la píxide sobre el altar. En Italia y Alemania se usaba el sagrario mural. Pero en otras partes se usaba una paloma de metal, que se abría por arriba mediante una tapa provista de un gozne. La paloma se ponía sobre un plato y se la cubría con un velo. Se la suspendía del techo del ciborio (=baldaquino), o de una pequeña ménsula de hierro, delante del altar.
4. A partir del s.XIII encontramos las primeras píxides provistas de un pie. Este fue primeramente bajo y redondo y más tarde se alargó y tomó forma hexagonal. La caja o copa se hace también hexagonal. La tapa tiende a levantarse más; en los copones góticos toman la forma de aguja, contrafuerte, arco, etc.
En el s.XVI el copón se hace más grande porque se propaga la práctica de la comunión fuera de la Misa. La tapa se hace independiente de la copa (por ser más práctica).



2)- Legislación

Antigua

1. Puede ser de cualquier material sólido y decente (canon 1270), pero siempre dorado por dentro (D.3162 ad 6). Se debe desechar el hierro, plomo o aluminio; y sobre todo el vidrio (D.3511)
2. En el fuste el copón tiene un nudo; en el fondo de la copa se halla una prominencia, que permite tomar fácilmente las últimas hostias; la tapa debe ser abovedada y coronada con una cruz.
3. Debe bendecirse; esa bendición la hace el obispo o un sacerdote facultado (can.1304) Se emplea la fórmula del Misal o del Ritual “Benedictio tabernaculi seu vasculi pro sacra Eucharistia asservanda” (Rit. Tit. IX, c.9, n.6)
4. Debe cubrirse con un velo blanco, y convenientemente adornado. (c.1270)

Actual
“Conviene asimismo bendecir el copón o píxide...” (Bend. n.1182)
No tiene una bendición especial, sino la general destinada a diversos objetos litúrgicos (Bend. n.1212-1222)


[1]
”Procedant ipsae picturae calicum vestrarum, si vel in illis perlucebit interpretatio pecudis illius, utrumne christiano an ethnico peccatori de restitutione conliniet”
“A qua (scriptura) et alias initiaris, cui ille si forte patrocinabitur pastor quem in calice depingis, prostitutorem et ipsum christiani sacramenti, merito et ebrietatis idolum et moechiae asylum post calicem subsecutura, de quo nihil libentius bibas, quam ovem penitentiae secundae. At ego eius pastoris scripturam haurio, qui no potest frangi”
[2] Los fieles bebían del cáliz usando de una “cannula” (fistula, calamus). En Roma se usó desde el s.VII hasta que desapareció la comunión bajo las dos especies (s.XII)
[3]”Ordinarius loci curet en calices a formis traditionalibus differant ob periculum effundendi sacras species et excitandi admirationem”
[4]Cf. Tertuliano, De pudic.VII, 10; San Irineo, Adv.Haer. 1, 13, 2; San Atanasio, Apol. c.Arianos, 11
[5]”Usus vero ad potandum argenti metalla et auri pepulit” - Hist.Nat. 36,199
[6]”Fecit constitum de ecclesia, et pateneas vitreas ante sacerdotes in ecclesia et ministros supportantes, donec episcopus missas celebraret, ante se sacerdotes adstantes, sic missae celebrarentur”
[7]San Ag., Enarr. in psalm. 113, Serm.2, n.5-6
[8]De Offic., L.1, c.28)
[9]Hom.60, Ad Pop.Antioch.
[10]Epist.125, Ad Rusticum
[11] San Ag,, Enarrat. in Ps.113
[12] Fue Pío IX quien extendió la facultad de manipular los vasos sagrados a los seglares y religiosas que desempeñaran el papel de sacristán
[13] Lo mismo dice el Nuevo Misal promulgado el 20 de abril del año 2000, no.325-334
[14]”niel” = labor en hueco sobre metales preciosos, rellena con un esmalte negro hecho de plata y plomo fundidos con azufre.
[15]”balaje” = rubí de color morado
[16] Cf. Croegaert , T.II, p.276-82
[17] El ej. más antiguo de patena vitrea es el de Colonia, descubierto en 1864 (actualmente en el Museo Británico). Al parecer es del s.III-IV
[18] Inocencio III: “Patena, id est cor patens vel amplum latitudine charitatis”. De Sacr. Myst. VI, c.1 “Patena, quae dicitur a patendo, cor latum et amplum signat: super hanc patenam, id est super latitudinem caritatis sacrificium justitiae debet offerri, ut holocaustum animae pingue fiat” - II, c.59
[19] De lapsis, c.26

5 comentarios:

  1. Excelentísima explicación, gracias por compartir tu trabajo de investigación.

    ResponderEliminar
  2. que bueno saber los significados
    de estos utencilios que se usan el una misa aqui les dejo el enlace para qu puedan entrar

    http://www.catolicoshispanos.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. es ccierto lo que dices elibhet

      Eliminar
  3. http://www.catolicoshispanos.com/

    ResponderEliminar
  4. Magnífico estudio.Muy bien explicado, tiene un carácter pedagógico excelente para aquellos que sabemos poco de liturgia.

    ResponderEliminar